Leer aquí la noticia completa publicada por la siguiente fuente

Han pasado nueve años desde que llegó, en diciembre del 2011, al Congreso de los Diputados convirtiéndose en el más joven de aquella legislatura. Desde entonces ha conseguido liderar IU, unir sus siglas a las de Podemos, ser nombrado ministro de Consumo y ademas se ha casado y es padre de dos hijas. Su despacho en el Ministerio está situado muy cerca del que ocupa Pablo Iglesias y Salvador Illa por lo,que es habitual que se crucen y charlen por los pasillos. Aunque tiene algunos pequeños objetos personales y algún regalo de su mujer, el despacho que ha mantenido intacto es el del Congreso de los Diputados, sigue teniendo a la vista, a modo de fetiches, dos de los elementos que se llevó cuando fue elegido Diputado por primera vez: una gran bandera republicana que ocupa casi toda una pared y un tablero de ajedrez, que le sirve para desconectar en los días de intensa actividad parlamentaria. «Nos enseñaron a jugar en el instituto y desde entonces no lo he dejado. Me relaja».Sin embargo la,vida de Alberto Garzón (Logroño 1985) -economista y master en Economia Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense- ha cambiado radicalmente desde entonces y el motivo fundamental, más allá de la política, tiene nombre de tres mujeres Anna, su compañera, Olivia la hija mayor de ambos de dos años y la pequeña Chloe que acaba de cumplir seis meses, «nació en marzo en pleno confinamiento y para mi esa situación tuvo sentimientos ambivalentes. Por un lado lo terrible de la pandemia y por otro la alegría de que mi familia había crecido y pude conciliar» señala.Lo que no ha cambiado, ni cambiará, son sus principios ideológicos. Se inició en la cosa pública en las juventudes comunistas y sigue pensando que es necesario conservar la tradición comunista y una organización marxista en nuestro país. Tiene un discurso radical pero tranquilo, de izquierdas, sin concesiones a la galería y aunque reconoce las discrepancias dentro del gobierno de coalición, augura una legislatura larga y el cumplimiento, por parte de Pedro Sánchez, de una subida de impuestos a los ricos, aunque no se haga de forma inminente. Dice que se derogará la reforma laboral en sus aspectos más lesivos y propone por una subida de los salarios. Insiste en que su afirmación de que «el turismo es un sector de bajo valor añadido y precario» es un planteamiento técnicamente exquisito y apuesta por promover cambios en nuestros modelo productivo.