Leer aquí la noticia completa publicada por la siguiente fuente

Las aerolíneas miran con pesimismo a la temporada de invierno tras un verano mucho peor de lo esperado, que no ha servido para llenar la caja y reforzar la liquidez. Entre junio y agosto, el sector ha operado de media un 36% de su capacidad, pero apenas ha tenido un 20% de los pasajeros registrados el año pasado, lo que implica que los aviones han «ido más vacíos», hundiendo la rentabilidad de los pocos vuelos operados.