Leer aquí la noticia completa publicada por la siguiente fuente

Es difícil explicar el nivel de caos en el que vive de forma permanente el Reino Unido desde hace cuatro años, cuando el fatídico referéndum del Brexit. Finalmente, el pasado mes de enero, tras años de sufrimiento todo parecía claro por una vez: el país había conseguido elegir un Gobierno con mayoría absoluta, que había firmado un acuerdo de salida de la UE que, a su vez, ofrecía una solución a la crisis de Irlanda del Norte. Justo a tiempo para que el país pudiera centrarse en la pandemia de Covid-19. Pero Boris Johnson no estaba tranquilo, o, al menos, eso parece haber demostrado esta semana, con un movimiento que puede sumir al país en el Brexit más duro posible y provocar una crisis constitucional de primer grado… pese a que parece poco probable que se acabe aprobando.